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Despido de empleada doméstica: qué tenés que pagar y cómo evitar un juicio

El momento más delicado de toda la relación laboral

Contratar es fácil. Despedir bien, no.

La enorme mayoría de los juicios laborales del servicio doméstico nacen en el momento de la desvinculación: una liquidación final mal calculada, un preaviso que no se dio, un concepto que faltó en el recibo.

Y los números de un juicio laboral no tienen nada que ver con los números de una liquidación bien hecha.


Qué incluye una liquidación final (todos los conceptos)

Cuando despedís sin causa a tu empleada doméstica registrada, la liquidación final incluye, según el caso:

  • Preaviso (o su indemnización sustitutiva si no lo diste): el plazo depende de la antigüedad
  • Indemnización por antigüedad: como regla, un mes de sueldo por cada año trabajado o fracción mayor a 3 meses
  • Días trabajados del mes en curso
  • SAC proporcional (aguinaldo devengado del semestre)
  • Vacaciones proporcionales no gozadas
  • Diferencias salariales si hubo aumentos de escala que no aplicaste

Cada concepto tiene su propia base de cálculo, y la base importa: se toma la mejor remuneración, no cualquiera. Equivocarte en la base contamina todo el cálculo.


El dato que cambia todo: en negro, la indemnización se duplica

La Ley 26.844 lo dice sin vueltas: si la relación laboral no estaba registrada (o estaba mal registrada — menos horas, menos sueldo, fecha de ingreso falsa), las indemnizaciones se duplican.

O sea: el empleador que “se ahorraba” los aportes termina pagando el doble, más honorarios de abogados, más intereses. Es, lejos, el error más caro que puede cometer un empleador doméstico.

Si estás en esta situación, la prioridad no es despedir: es regularizar primero. Te conviene leer los riesgos de tener a tu empleada en negro.


Los errores clásicos (que vemos todas las semanas)

  1. Despedir por WhatsApp. La comunicación del despido tiene formas: hacerlo mal te deja sin defensa.
  2. No dar preaviso ni pagarlo. Es un concepto autónomo: se debe aunque “se hayan llevado bien”.
  3. Pagar “algo a ojo” en efectivo sin recibo. Sin documentación, ese pago puede no existir legalmente.
  4. Olvidar el SAC y las vacaciones proporcionales. Son los dos conceptos que más se reclaman después.
  5. Calcular con el sueldo de escala vieja. Si debías aumentos, la base de cálculo es mayor de la que usaste.

Cómo lo resolvemos nosotros

En Doméstica al Día acompañamos la desvinculación de punta a punta: calculamos la liquidación final con todos los conceptos, te indicamos cómo instrumentar la comunicación, preparamos el recibo final y la baja en ARCA.

Una desvinculación bien hecha cuesta una fracción de lo que cuesta un juicio.

— ese mensaje puede ahorrarte millones.

¿Necesitás ayuda con tu empleada doméstica?

Nosotros nos ocupamos de todo: registración, liquidaciones y más.